Croquetas de espinacas con pasas y frutos secos
Ingredientes
Para unas 36 croquetas
- 120 gramos de harina (y un poco más para empanar)
- 100 gramos de mantequilla
- 1 l de leche
- 500 g de espinacas
- 80 g de piñones, avellanas, almendras, nueces o anacardos
- 60 g de pasas (o al gusto)
- Sal
- Pimienta
- Una pizca de nuez moscada
- Perejil fresco picado (opcional)
- 2 huevos
- Panko o pan rallado
- Aceite de oliva suave para freír y saltear las espinacas (para el salteado también se puede usar mantequilla)
Instrucciones
Si las espinacas son descongeladas, trocearlas a cuchillo ponerlas sobre un colador un par de horas y dejar que la gravedad haga su trabajo, presionando un par de veces con un colador para facilitarle el trabajo. Si son frescas, trocearlas también.
Saltear las espinacas frescas o escurridas en una sartén con un poco de aceite o mantequilla, sal y pimienta (si la sartén no es muy grande, hacer dos tandas). Casi al final, añadir los frutos secos tostados y los piñones. Cuando estén listas, reservar de nuevo sobre un colador para eliminar el posible líquido remanente.
Preparar una bechamel tostando a fuego suave la mantequilla con la harina durante unos seis o siete minutos, o hasta que huela a tostado. Añadir la leche caliente, nuez moscada, sal y pimienta al gusto. Remover a fuego suave hasta que espese bien.
En ese momento, retirar del fuego y añadir las espinacas, las pasas y, si se quiere, un poco de perejil picado. Integrar todo bien en la masa, llevar a una bandeja honda aceitada, poner film o una tapa de silicona haciendo contacto con la masa.
Llevar a la nevera como mínimo cuatro horas (idealmente de un día para otro).
Bolear las croquetas del tamaño deseado -cuidado con acabar haciendo balas de cañón para terminar antes- y rebozarlas con harina, huevo batido y panko o pan rallado.
Dejar secar en una rejilla en la nevera por lo menos media hora (mejor una). Freír en abundante aceite bien caliente, escurrir y servir.
Comentarios
Publicar un comentario